Me hubiera gustado permanecer algún día más por las islas, pero la falta de trabajos que me permitieran retomar el viaje hacia el Sur, me forzó a tomar la decisión de abandonar Hawái con apenas tres horas de margen para que se venciera el plazo para llevar una carga de 444 Kg hasta la isla-atolón de Cantón en Kiribati.
Así que después de terminar mis compromisos en Bellows, me animé a llevar un par de pasajeros hasta Honolulu a solo 12 Nm de distancia para repostar en el extremo más meridional posible, antes del largo recorrido que me esperaba.
Los cálculos de combustible me salían muy ajustados y un viento fuerte en cara me lo hubiera hecho pasar muy mal, así que un cálculo del punto de no retorno, por si tenía que dar media vuelta, los depósitos a tope con 348 galones y a las 21:38Z (11:38 local) el avión en el aire rumbo a Cantón.
Nunca antes había intentado un vuelo tan largo.
Utilizo el calculador de consumos integrado en el GTN 750 para tratar de conseguir los ajustes de mayor rendimiento y nivelo en FL220 con algo de viento en cara y un ratio de casi 6 Nm por galón, algo lejos de las 7 o más que esperaba. Durante el ascenso el calculador me asusta, indicándome reserva negativa en destino, pero es lógico ya que estoy ascendiendo con los ajustes en "top of the green" tal y como comentó Jazz en su día y eso dispara el consumo.
Sin humedad visible ni turbulencias significativas a ese nivel, el vuelo va transcurriendo en un aburrimiento tremendo ya que por debajo no hay nada que rompa la monotonía y las radios permanecen en absoluto silencio. Voy a llegar en noche cerrada y la pista no tiene ningún tipo de iluminación.
Luminosidad amplificada para poder ver los detalles
Aprovecho para leer algo acerca de Cantón y reconozco que ha sido de las historias que más me han conmovido desde hace tiempo. Por no repetir cosas que están mucho mejor documentadas en Internet, dejo aquí solo algunas de mis impresiones.
La isla-atolón de Cantón es un pequeño arrecife de atolón perdido en medio de la nada del Pacífico y lejos de cualquier parte, mucho más aún de cualquier parte habitada.
Durante la Segunda Guerra Mundial cobró importancia estratégica, sobre todo como punto de repostaje y por cercanía a las posiciones ocupadas por los Japoneses. Británicos y Norteamericanos se habían disputado su posesión legal y durante el conflicto llegó a tener una guarnición de más de 1200 hombres, que a saber dónde se meterían en una franja de terreno tan exigua.
Tras la guerra, se mantuvo en servicio el aeropuerto durante algún tiempo, especialmente para vuelos que hacían el recorrido entre Hawái y Nueva Zelanda (
Pan Am, which continued a monthly service with Douglas DC-7C prop aircraft via Auckland, Nadi, Pago Pago, Kanton, Honolulu and return). Un punto intermedio pintoresco que se aprovechaba para repostar y para el correo postal. Perdido el interés estratégico y reclamada su propiedad por Kiribati, hubo que, en cierta forma "repoblar" la isla con habitantes de otros atolones más densamente poblados.
En cualquier caso solo unas pocas decenas entre adultos y niños, ocupaban las instalaciones dejadas por los militares.
En 1965, la ruta fue suprimida al empezar a operar los Boeing 707 directamente a Auckland. Las últimas noticias reseñadas sobre la población son un tanto dramáticas y narran como en 2010 un navegante recaló en Cantón para encontrarse una población de veinticuatro personas que llevaban varios meses sin suministros externos, luchando por su supervivencia:
"In 2010 Alex Bond, a sailor delivering a yacht from Cornwall to Australia, stopped off at Kanton while sailing from Honolulu to Fiji. He discovered the 24 islanders (14 adults and 10 children) were dangerously short of food. An expected supply ship had not arrived and they had been living on fish and coconuts for several months. Bond used his satellite phone to contact the UK Coastguard at Falmouth, Cornwall, who contacted the U.S. Coast Guard to arrange relief supplies".
En la actualidad el abandonado aeropuerto sigue figurando como pista de emergencia.
Por cierto, el aforador de combustible me indicaba 62 galones tras la toma. Todavía me podría haber mantenido un par de horas en vuelo antes de caer al agua.