Reflexiones sobre el nuevo modelo de GVN en helicópteros
hace 1 año
Confirmo que ambos eran Capitanes. Ese accidente me marcó de un manera espeluznante. Yo tenía 7 años. Mi padre, piloto de famet, creo que ya era Capitán, estaba en la base esa noche. Mi madre en casa con nosotros en Colmenar. En la Calle Zurbaran. Lo r3cuerdo como si fuera de hoy mismo. Se me quedó grabado en EL ADN mitocondrial.
De repente se fue la luz en toda la zona. Y mi madre, con ese sexto sentido que solo las mujeres de los militares son capaces de desarrollar (5 años en El Aiun y Villacisneros, viendo los H salir de la Base cargados de legionarios sin saber cuando volverían, hacen un callo impresionante). Nada más irse la luz, mi madre y su sentido arácnido salto como una loca del sillón, y llamo a la Base. A pedir que le dijeran que mi padre estaba bien. La respuesta la dejó mucho más intranquila, y abrió la puerta para tocar en la casa de Paco Guzmán, creo que tb Capitán en esa época, y también en la Base esa noche creo. Las dos sabían que algo malo había pasado. Y llamaron varias veces a la Base. Los hijos de Guzmán ( con los que tengo todavía amistad y contacto) y mis hermanos y yo, estábamos en una habitación todos juntos y escuchábamos a nuestras madres llorar a ratos, llamar a la Base, volver a llorar, volver a llamar.
No tengo la noción del tiempo que pasó, pero finalmente mi padre llamó y tanto el como Paco no habían volado y estaban bien. Pero le dijeron a mi madre de la tragedia y Dios como lloraban las dos.
Estuvimos todos despiertos, sin luz, con velas hasta que bien de madrugada llegaron nuestros padres.
Jamás olvidaré aquella noche y los días que siguieron. Los niños vivimos esos días de una manera que nuestros padres no imaginaron. Cuando pasados los años lo hablé con mi padre, no se podía creer que lo recordara de esa manera. Claro, el estaba muy centrado en la tragedia. No en nosotros. Para eso ya estaba mi madre.
Con los hijos de Abadía, jugaba a menudo. Creo recordar que tenía una hija de mi edad, y creo que, si no me falla la memoria, que es de ella de la que guardo el primer recuerdo de sentirme atraído por ella, me gustaba, me parecía guapa. Jamás olvidaré a sus hijos esos días. Con ellos ya no guardo relación. Pili se llamaba su mujer. Pili Abadía. Se llamaban unas a otras con el apellido de los maridos, Mari Carmen Guzmán y Ana Becerra (mi madre jejeje).
Como os digo, ese accidente, me marcó para siempre, en muchos aspectos. Es el primer recuerdo que tengo de la muerte, de tomar conciencia de la muerte, de la tragedia, del sufrimiento de mi madre y de Mari Carmen esa noche, de verlas llorar aterradas por no saber que había pasado, de verlas llorar de alivio y de alegría al saber que estaban bien, abrazadas las dos y luego abrazarnos a nosotros. De verlas desgarradas por Pili. Es el primer recuerdo que tengo de ver almas quebradas por el dolor primigenio.
Ahí tenéis otra historia de abuelo cebolleta.
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Mistr@L hace 1 año, edited 1 time in total.