El trabajo de ambientación y preparación de Flanker es sencillamente extraordinario. Muchas gracias por las horas que le dedicas.
La escolta del vuelo de reconocimiento rodando a pista.
Seguida por nosotros.
Alineados, listos para la salida.
Desde tierra es un espectáculo impresionante.
Cuando se asomaban a las ventanas a verlos partir hacia su misión.
La Unidad se ha ido consolidando. Los más novatos nos vamos integrando poco a poco, aprendiendo de los veteranos y de los ases.
Con fallo radio, sigo a uno de ellos, nuestro líder Pegaso. Haciendo la entrada sobre los navíos enemigos detectados por el vuelo de reconocimiento.
Aprovecho que Pegaso está acaparando la atención de las defensas enemigas para apurar un poco más el picado y abrir fuego cuando en el buque reina la confusión.
El Jefe los ha dejado entretenidos. Ahí va otro regalito.
Flanker, detrás mío, se impacienta y descarga su salva casi sin intervalo.
Pero me da tiempo a salir sin problemas y el caos en cubierta es total.
Por detrás, alguien decide repartir el cariño entre el resto de la Escuadra.
Tras el ataque, una reunión bastante decente para tener fallo radio.
Y permitir que los primeros disparos del enemigo me elijan a mí.
Con el gobierno del motor dañado, decido quedarme en la zona, pero no puedo mantener el ritmo del combate.
Las persecuciones no cesan, pero estamos en mayoría, como debe ser.
Y hasta aquí puedo contar. El derribo del último Zero lo reclamo para Pegaso. Yo le dí la extremaunción en el camino de vuelta a casa, pero lo cierto es que estaba ya más tieso que una mojama y solo le hizo falta el último empujoncito.
Y como siempre, muchas gracias a todos los compañeros de vuelo. Hacéis de estas sesiones algo insustituible.