Tenía el vuelo a las 12 en el campo de vuelo de Olocau.

Al llegar al campo el instructor (Yago) estaba todavía en el aire así que me tocó esperar un ratito. Tras las presentaciones y sacar la Tecnam P96 Golf EC-KQZ del hangar (me se de uno a quién le es familiar ;) ), acompañé a Yago a la inspección exterior.


Conforme al checklist fuimos comprobando que fuselaje, alerones, patines... estuvieran en buen estado, o al menos que no se observaran desperfectos. El siguiente paso fue subirse a la cabina pisando en la parte media de la unión del ala al fuselaje e introducir los pies con cuidado sin golpear los paneles (que con lo estrecho que es hay que hacerlo con atención). Una vez acomodados tocaba ajustarse los cinturenes, cascos, darle al intercomunicador y comprobar que nos oíamos fuerte y claro.


Tras la puesta en marcha siguiendo el checklist realizamos taxi para la 15, y tras la prueba motor en carrera y al aire (pilota Yago por supuesto):


Salimos virando a izquierdas y en ascenso a unos 160 km/h para dar una vuelta por La Calderona antes de poner rumbo al este, hacia Sagunto. Aunque por la hora ya me había avisado Yago que notaríamos las térmicas en la sierra, me sorprendió la fuerza con la que se notaban en el avión. Es como ir por una carretera con baches, o pasar por encima de las bandas sonoras, repentinos, y con vaivenes laterales (el más fuerte llega a 2,5G). Pero la avioneta se recupera sin hacerle nada y pronto te habitúas. Pasada la sierra cortamos gases y dejamos descender la Tecnam hasta 1100 pies más o menos al llegar sobre la línea de costa (nada de picar) recuperando el régimen motor para mantener la altura y con la avioneta trimada. Sobre el mar las turbulencias desaparecen como por arte de magia y el vuelo es suave como la seda.
Entonces me pasa los mandos y me dice que, salvo sobrevolar las poblaciones, haga lo que quiera. Lo primero que hago es un tonel volado ... :mrgreen: , Lo primero que hago es tocar la palanca con delicadeza, y compruebo que a poco que la presiones la Tecnam responde. Muy sensible a cualquier input. Poco a poco voy metiendo algo más de alabeos y me voy paseando Norte/sur, sur/norte por la línea de playa. Muy suave, reconozco que una cosa es el simulador y otra estar ahí arriba dónde eres consciente que cualquier metedura de pata es fatal.
Al final, con más confianza, voy metiendo más alabeo y G's, disfrutando como un chiquillo y tratando de mantener la bola centrada con el pedal. Es alucinante el alabeo, de verdad, y quedarte mirando abajo siguiendo la línea del ala y observando el vacío, los barquitos y veleros con sus ocupantes saludando (o mandándonos donde me se por fastidiarles la tranquilidad de su paseo :lol: ) El simulador está muy bien, pero la realidad no tiene comparación.


Pasado el tiempo, Yago me dice que cambie el rumbo hacia el sur para volver al campo de vuelo. Según la carta del campo, desde el Este hay que entrar por Puçol (por encima de mi casa :D ) y poner rumbo 287. Pero vamos VFR y lo que sigo es sus instrucciones: pasa por encima del polígono, deja esa montaña a la izquierda y sobrevuela el hospital de Porta Coeli ... aunque voy comprobando que efectivamente, ese es más o menos el rumbo marcado en la carta. De nuevo al entrar en el continente vuelven las turbulencias y ahora, que piloto yo, soy el encargado de corregir los vaivenes (a ver cuando implementan estas cosas en el simulador, aunque BMS ya lo tiene ;) ). Con el campo de vuelo a la vista por la izquierda Yago me pide el mando y realiza la aproximación, viento en cola y base derecha, full flaps y toma con resbale muy suave, fenomenal, a ver si algún día aprendo a hacer algo así. Según me dice, así se pierde bastante altitud en poca distancia. Una técnica que todo piloto debe conocer.



Una vez parado el motor y rellenado el logbook de la Tecnam, toca bajarse con la sensación de que todo ha pasado muy rápido. Habrá que repetir otro día !!




