The Witcher 3
hace 9 años
Pues yo, aprovechando el parón veraniego y a modo de desconexión, he empezado de nuevo The Witcher 3 desde el principio. Cuando lo jugué (a medias) en 2015, lo hice con prisas por avanzar en la historia y saltándome muchos detalles; al final entre unas cosas y otras, lo abandoné sin terminar.
Tenía ganas de retomarlo desde hace bastante tiempo, y al final lo he hecho, pero esta vez voy avanzando muuuucho mas lento; por contra, estoy explorando muchisimo mas y completando todas las misiones secundarias que puedo; también estoy experimentando mas con las alquimia, la artesanía, habilidades, etc etc.
Aún estoy al principio del juego (aún ni siquiera he matado al grifo), así que me lo estoy tomando con mucha calma, pero disfrutando muchísimo mas.
Me he decidido a reflotar este hilo porque ayer explorando las afueras de Huerto Blanco me encontré un paraje que me encantó y a la vez me sobrecogió; se trataba de un enorme campo de batalla lleno de cadáveres, espadas, escudos, armaduras, yelmos, empalizadas, caballos muertos y moscas por todos lados. Está claro que no es un sitio bonito, pero me sobrecogió lo bien hecho que estaba y el efecto del viento en los estandartes destrozados de ambos bandos.
Cuando llegué al lugar, estaba amaneciendo y todo ese "espectáculo" estaba bañado con una potente luz naranja del sol naciente; eso y un viento que movía los matorrales y los arboles, me pareció un lugar acojonante.
Explorando este lugar, además de una guarida de monstruos carroñeros, encontré una vieja cabaña donde había dos soldados heridos en la batalla, cada uno de un bando distinto, uno temerio y el otro nilfgaardiano; a partir de ahí, empieza una misión secundaria.