
En cobertura baja los P38 perfectamente en línea.

Aquí las columnas de la flota enemiga se ven claramente. Durante el vuelo nada.

Después de un par de maniobras orquestales en la oscuridad me encuentro de morros con este Japo intentando meterse entre la formación de bombarderos. Me extraña que no esté disparando.

Inicia un yoyo alto y me deja en la cola de los bombarderos.

¡Con otros 5 zero detrás repartiendo candela!

Uno de ellos me dedica toda su atención y Mirmi se pega a su culo para intentar sacudirle.

Cosa que logra en repetidas ocasiones.


Pero no puede evitar que mi motor sin regulación de las rpm acabe atascado como el cemento.

El salto al vacío siempre impone respeto, pero cuando estás en un armario que se precipita, no queda tiempo para vacilaciones.

Demasiado cerca de la flota enemiga.

Pero mucho más de los tiburones.








