
Terry, Spath era (todavía es) un gran crítico del Space Shuttle. Era una idea política de nave reutilizable que en la práctica se reutilizaba más bien poco. El módulo de combustible líquido se destruía en la atmósfera, y los cohetes sólidos, caían al mar y no se reciclaban. Decía que tener cohetes de combustible sólido en una nave tripulada por humanos era un grave error de la NASA.
El problema de los cohetes sólidos, es que una vez empieza la reacción química, ya no se puede parar, como sí podrías en un cohete de combustible líquido. De hecho ninguna otra agencia espacial del mundo usaba estos cohetes en naves tripuladas. Éstos se construían en Trémonton, Utah y se enviaban por secciones en tren a Cabo Cañaveral. Las secciones se unían y quedaban selladas por unas gomas para el lanzamiento. El día del Challenger, hacía demasiado frío en Florida. Un frío inaudito para esas latitudes y nos contó que los ingenieros de Tremonton no hacían más que llamar a la NASA para que no lanzasen ese día el Challenger porque no estaban seguros de que esos sellos de goma aguantasen esas temperaturas. La goma se endurece con el frío y pierde estanqueidad, que es lo que pasó y produjo el accidente. Pero no se si recordáis que el lanzamiento se había suspendido ya en un par de ocasiones. Había mucha espectación mediática porque iba una profesora civil entre la tripulación y eso provocó presiones políticas. Las presiones políticas hicieron que al final se lanzase ese fatídico día de enero de 1986 a pesar de las recomendaciones de los ingenieros.

No solo eso. Cuando conocí a Terry nos habló del problema de los escudos térmicos. Usan una baldosas de una cerámica extremadamente aislante del calor. Un gran material para absorber el calor en la reentrada. Pero eran muy frágiles y en el lanzamiento perdían estanqueidad y alguno se perdía por el camino. 4 años después, zas!

Justamente pasó eso :| El Columbia en la reentrada se desintegró porque había perdido unas baldosas en el lanzamiento de una zona muy crítica, cerca del borde de ataque del ala.
También criticaba que como en realidad no era tan reutilizable, y tras cada lanzamiento requería un enorme desembolso en mantenimiento, el coste por poner en órbita 1Kg era muy superior al de los europeos o los rusos. Añadiendo el coste de tener que comprobar las baldosas del escudo térmico una a una para que no se repitiera el accidente de 2003 los costes serían ya insostenibles. Al final en 2011 se canceló el Space Shuttle y la NASA está volando al espacio con los viejos pero muy fiables y económicos Soyuz rusos.
El señor Spath era un visionario :lol:
Lo último que supe de él es que había creado una empresa de motores cohete "híbridos" para cohetes pequeños y de órbitas bajas. híbridos porque usaban combustíble sólido y oxígeno líquido, lo cual reducía peso y costes.

Pues el el departamento de defensa le compró el motor y ahora se está haciendo de oro el mariconazo :twisted: :lol:
Un gran tipo.



