Uno de los aspectos que más gustan de The Expanse a su audiencia es que, siendo ciencia-ficción, intentan mantenerse dentro de los límites de la "ciencia", sin pasarse demasiado con la "ficción".
Por ejemplo: el tema de la gravedad. No hay gravedad mágica como en Star Wars y similares. La gravedad se consigue a través de la aceleración de la nave y un inteligente diseño de su interior. De hecho, cuando están paradas, los miembros de la tripulación flotan dentro como en la ISS.
Lo mismo para la propulsión y los viajes dentro del Sistema Solar. No existen warp-drives, ni hiperespacio. Se utiliza un motor (cuya teoría existe hoy día), que proporciona enormes aceleraciones, siempre dentro de los límites de la Física, y permite el viaje por el sistema, eso sí, con días o semanas de duración dependiendo del destino. Y como no hay warp-drive ni hiperespacio, no se puede salir fuera del Sistema Solar.
Igualmente, para llegar de A a B, la nave se orienta con el vector de empuje hacia atrás durante la primera mitad. En la segunda mitad, la nave se rota 180 grados para apuntar el vector de empuje en dirección contraria, y así realizar la maniobra de frenado hasta llegar a destino. Fantástico detalle. Nada de frenazos mágicos tipo Halcón Milenario.
Obviamente esas enormes aceleraciones afectarían directamente al cuerpo humano de forma letal, y aquí es donde los guionistas se toman una cierta libertad en el componente de "ficción" introduciendo el famoso 'zumo', que se inyecta a los tripulantes antes de las maniobras, y que teóricamente evita los consiguientes problemas cardio-vasculares y el colapso que sufrirían los tripulantes si estuvieran demasiado tiempo sometidos a dichas aceleraciones. Aún así, ponen límites a su uso, para hacerlo más creíble.
Las batallas en el espacio, otro tanto de lo mismo. No hay cañones láser revienta-naves, sino que se usan principalmente armas de proyectiles y misiles. Las naves se re-orientan contínuamente durante los combates, siguiendo las leyes de la física. Al final es un juego de inercias, deslizamientos, etc. que es como realmente se desarrollaría un combate espacial en gravedad cero. Nada de maniobrar como si las naves fuesen aviones en combates aéreos de la segunda guerra mundial (ejem... Star Wars).
Hay mil detalles como éstos, que han convertido a The Expanse en una serie de culto para gran parte de sus seguidores. Si volvéis a ver algunos de los capítulos, fijaros bien en todos esos detallitos