CONFLICTOS ASIMÉTRICOS

En los conflictos modernos actuales que se inician en la década de los 90 se ha constatado que el balance de fuerzas siempre ha sido irregular. No hemos visto un equilibrio de oponentes en los que fuerzas equivalentes se midan en un campo de batalla, e inclusive podemos afirmar que el mismo entorno del conflicto no era el acostumbrado a las doctrinas de guerra habituales.

También debemos destacar que no es algo nuevo que dos fuerzas se enfrenten y que una de ellas sea claramente inferior, pero lo que sí ha sido novedoso es la mutación o la adaptación al nuevo escenario de supremacía y la forma de concepción del campo de batalla, el entorno temporal, los factores relevantes del combate, el compromiso con el combate y las nuevas reglas de enfrentamiento admitidas.

Son estos últimos conceptos los que diferencian los conflictos actuales con desequilibrios de los pasados conflictos.

 Así nace, indirectamente, el concepto de guerras asimétricas, o conflictos asimétricos.

DESARROLLO.

Un enfrentamiento asimétrico, no debe ser entendido simplemente como un enemigo más débil enfrentándose a otro más fuerte; se debe admitir que si hay un conflicto entre dos contendientes y uno es más débil lo ideal es que éste último quiera o intente que el combate se trace en líneas asimétricas.

Luego el conflicto desarrollado asimétricamente debe ser entendido como una nueva forma de combate en la cual uno de los oponentes utiliza las dinámicas de combate tradicionales basado en los éxitos de combate tradicionales y el otro busca un enfrentamiento alternativo con dinámicas no tradicionales.

Muchos autores, centran sus tesis en que los conflictos asimétricos son consecuencia de que uno de los contendientes es mucho más débil militarmente, económicamente o industrialmente; lo cual inicialmente es cierto; pero esto no hace que esta forma de enfrentamiento sea exclusiva de ese tipo de ente, sino que un agente beligerante de entidad igual a la del oponente pudiera optar por un enfrentamiento asimétrico.

Las características o los planos de enfrentamiento que buscará el oponente que opte por un plano de contienda asimétrico serán la victoria por desgaste, la gran repercusión en la opinión pública de sus acciones o victorias, alargar el conflicto el mayor tiempo posible, no tener en cuenta la legislación internacional ni las leyes o usos de la guerra, empleo de armas de destrucción masiva. Todo ello busca una merma en la opinión pública y la derrota del sistema político por la presión en las instituciones oficiales del adversario.

PLANOS DE ACTUACIÓN EN EL CONFLICTO ASIMÉTRICO

Plano militar: este plano está condicionado por la utilización de técnicas de combate no convencionales, originarias de la debilidad de uno de los contendientes, pero que pueden ser utilizadas por elementos de entidad igual o superior.

Plano político: tiene por objeto fomentar el conflicto asimétrico y generar una serie de victorias en el campo político, apoyado en la generación de propaganda que haga que la opinión internacional apoye a su facción o genere un sentimiento que le reconozca como víctima del enfrentamiento.

Plano tecnológico: el conflicto asimétrico reconoce este plano como directamente relacionado con el militar y debe ser compensado con las actuaciones en los otros planos asimétricos, ya que las victorias de un ente débil en el mismo son muy complicadas. Por el contrario, si los contendientes tienen una capacidad similar, la utilización de estrategias no convencionales puede reportar diferentes éxitos que pueden aumentar el desgaste buscado y la merma en la opinión pública del enemigo.

Plano humano: también conocido por algunos autores como asimetría de voluntad; viene a identificar qué grado de identificación tiene la masa social de un Estado y Organización con el objetivo de la victoria en el conflicto y qué coste humano está dispuesto a soportar. Tiene un valor importante, ya que la aceptación de la masa social implica la aceptación a actuar de forma no convencional e incluso a realizar actos que pudieran ser considerados ilegales según las reglas de enfrentamiento o la legalidad internacional.

Plano de la paciencia: la lucha en este plano tiene como objeto vencer en un esfuerzo de combate mantenido en el tiempo, incluso cuando las instituciones de la organización o el Estado han desaparecido. Las tendencias actuales convencionales indican que un conflicto largo es indicativo de no haber conseguido una victoria o difumina el hecho de la victoria convencional, de ahí que, aunque un territorio esté ocupado y se hayan eliminado los pilares políticos y militares del enemigo, la opinión o sensación general será de no haber logrado una victoria.

Plano Legal: el agente que opte por aplicar las dinámicas asimétricas no está sujeto a la legislación internacional. Con ello ganará una ventaja respecto los que opten por un enfrentamiento convencional; pues no contarán con esas barreras legales en sus actuaciones. No se debe confundir con quebrantar la legalidad, ya que iría en contra de la victoria en el plano político.

Plano Organizativo: se considera que el ente que esté preparado para ejecutar, reconocer y responder a dinámicas de enfrentamiento asimétrico tendrá una ventaja en el conflicto; tanto si aplica la dinámica asimétrica como si ejecuta dinámicas convencionales.

Con esto finaliza este artículo, que tenía por objeto introducir relativamente el concepto de asimetría y que puede ser identificada relativamente en algunos eventos bélicos actuales.

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